Vérgadain / Vergadain (Dios de la Riqueza, la Suerte, la Negociación y la Astucia Mercantil).
Panteón EnanoEn la superficie, Vérgadain representa la bien conocida dedicación de los enanos al arte del comercio: la personificación de una dura negociación lograda tras una calurosa sesión de regateo.
DETALLES Y CARACTERÍSTICAS
- Títulos: El Rey Mercader, el Padre Corto, el Enano que Ríe.
- Rango: Deidad enana intermedia.
- Símbolo: Pieza de oro.
- Plano natal: Hogar enano.
- Alineación: Neutral auténtico.
- Ámbito: Riqueza, suerte, azar, ladrones no malignos, suspicacia, superchería, negociación, ingenio ladino.
- Adoradores: Enanos, mercaderes, pícaros, individuos acaudalados.
- Alineación de los clérigos: CN, N, NB, NM, LN.
- Dominios: Comercio, Enano, Suerte, Superchería.
- Arma predilecta: Buscarro, representada por una espada larga.
- Colores eclesiásticos: Púrpura oscuro y dorado.
IGLESIA Y CLERO
En la superficie, Vérgadain representa la bien conocida dedicación de los enanos al arte del comercio: la personificación de una dura negociación lograda tras una calurosa sesión de regateo. Sin embargo, aquellos que prestan atención saben que el Rey Mercader tiene un aspecto que, aunque no demasiado oscuro, rara vez encaja con el orgullo de los enanos de mentes más legales. Como patrón de la suerte y la superchería, Vérgadain también supervisa a aquellos enanos que utilizan medios ilícitos para obtener sus riquezas. Se deleita en el arte de los negocios, considerando como tales tanto un intrincado regateo sobre la venta de un grupo de caballos como un elaborado plan para introducirse en el establo después de la venta, robar de nuevo los caballos y volver a venderlos en la siguiente ciudad. En la sociedad culta, pocos admiten seguir a Vérgadain, ya que aquellos que proclaman seguir su doctrina son conocidos como hábiles negociadores, como descarados ladrones o como ambas cosas. Los clérigos del Enano que Ríe son conocidos como hurndor, los que negocian. Dedicados a colaborar en el progreso del comercio enano, viajan por el mundo más ampliamente que los sirvientes de cualquier otro miembro de los Morndinsamman, salvo Marzhammor Duin. El Rey Mercader espera de todos sus clérigos que tengan cierta riqueza personal y que se aseguren de que una porción de sus riquezas vaya al mantenimiento del templo local, normalmente una cámara subterránea sin ventanas repleta de tesoros y opulencia. Los clérigos de Vérgadain rezan para recibir sus conjuros por la noche. Los días sagrados de su fe son conocidos como festejos de la moneda y marcan periodos de intensa actividad mercantil. Realizados en los días anterior y posterior a la luna llena, en Verdor y en cualquier día declarado favorable por el Rey Mercader, estos festejos de la moneda están abiertos al público. A veces se habla de ellos de manera jocosa como encuentros comerciales, porque pueden obtenerse grandes gangas durante las horas finales de la asamblea, cuando los fieles de Vérgadain bajan los precios de sus bienes en un desesperado esfuerzo por generar suficientes ventas como para ganar peso frente a sus compañeros. Cuando los hurndor se hacen multiclase, normalmente lo hacen como pícaros. Expulsan muertos vivientes más que reprenderlos.
HISTORIA DIVINA
Vérgadain disfruta de gran popularidad entre los Morndinsamman, y tiene una gran amistad personal con Dugmaren del Manto Brillante, que comparte su interés por la picaresca. El Rey Mercader a veces acompaña a Abbazhor, aunque describe sus alianzas con él fríamente como acuerdos de negocios. Sus viajes le han ganado los aliados típicos de entre los dioses del comercio de Faerûn. Vérgadain representa la riqueza entendida no sólo como acumulación, sino como circulación, riesgo, ingenio, trato, oportunidad y negociación. Su culto no glorifica necesariamente la avaricia, sino la habilidad para reconocer el valor y obtener ventaja sin olvidar el respeto debido a los demás.
DOGMA Y DOCTRINA
Los verdaderamente benditos son aquellos cuyas empresas y celo les traen tanto riquezas como buena suerte. Trabaja duro, sé astuto, busca la mejor oferta y el Rey Mercader te cubrirá de oro. Trata a los demás con respeto, pero no eludas tu responsabilidad de intentar cerrar un trato que sea mejor para ti que para ellos. La riqueza es una herramienta, una recompensa y una prueba de ingenio. La suerte favorece al que se atreve a negociar con inteligencia.