Sune (Diosa de la Belleza, el Amor y la Pasión).
Panteón FeerúnicoLa iglesia de Sune está ampliamente extendida por Faerûn, aunque muchos de sus seguidores son superficiales y esencialmente inofensivos.
DETALLES Y CARACTERÍSTICAS
- Títulos: Cabello de Fuego, Dama del Cabello de Fuego.
- Rango: Deidad mayor faerûnia.
- Símbolo: Rostro de una hermosa pelirroja con piel de color marfil.
- Plano natal: Aguaclara.
- Alineación: Caótico bueno.
- Ámbito: Belleza, amor, pasión.
- Adoradores: Amantes, artistas, semielfos, aventureros.
- Alineación de los clérigos: CB, CN, LB sólo paladines, NB.
- Dominios: Bien, Caos, Hechizo, Protección.
- Arma predilecta: Un fajín de seda, representado por un látigo.
- Colores eclesiásticos: No especificados.
IGLESIA Y CLERO
La iglesia de Sune está ampliamente extendida por Faerûn, aunque muchos de sus seguidores son superficiales y esencialmente inofensivos. Esto hace que, pese a su número, la iglesia tenga menos influencia de la que su prominencia podría sugerir. Los suníes tienen una intensa rivalidad con los seguidores de Hanali Celanil, la diosa élfica de la belleza. Sune es adorada por amantes, artistas, semielfos y aventureros. La Dama del Cabello de Fuego ama y protege a sus seguidores, quienes a cambio manifiestan y protegen la belleza del mundo. Sus fieles no sólo buscan la belleza física, sino también el amor, la pasión, el arte, la armonía estética y el deseo como fuerzas que ennoblecen la existencia. Los clérigos de Sune rezan por la mañana, después de un refrescante baño perfumado o, al menos, después de haberse lavado las manos. Verdor y la Noche Estival son dos fiestas suníes, celebradas con gran cantidad de juegos al aire libre y con incesantes persecuciones por bosques y parques durante toda la noche. Cada templo particular celebra también numerosas fiestas locales. Al menos una vez al mes, la iglesia de Sune organiza una Gran Verbena, una enorme fiesta con bailes, recitales de poesía y música desgarradoramente hermosa o que anima los espíritus. Estos festejos suelen tener intención de atraer conversos. El Festín de Amor es una celebración más tranquila e íntima, abierta sólo a los fieles. En ella se atienden divanes y se deleita a los concurrentes con licores, aperitivos y dulces pasteles, mientras bailarines actúan en solitario. Estas danzas se intercalan con la lectura de versos o prosa romántica y canciones de amor cantadas por hábiles juglares. Estos rituales siempre acaban dividiéndose en reuniones privadas, aunque los bardos siempre están dispuestos a contar historias de amor cortés o de misterios de Faerûn para aquellos que no tengan ganas de socializar de forma más privada. Los suníes también ofrecen plegarias personales a Sune permaneciendo en un estanque o baño y mirándose en un espejo iluminado sólo por la luz natural o las velas. Sune les envía algún tipo de guía a través de las imágenes que se ven en el espejo, a veces alterando el reflejo del adorador de algún modo. La influencia de los aventureros en el clero de Sune durante los últimos años ha reducido la disparidad de género anterior, por lo que ahora las mujeres sólo superan a los hombres en una proporción de cuatro a uno. Los clérigos suníes tienden a hacerse multiclase como bardos, protectores del corazón o pícaros. El clero y los templos suníes son estetas y hedonistas que buscan activamente los placeres y la belleza en todas las cosas. La persecución del disfrute estético es su vida. El clero sunita compra hermosos objetos de arte, esculturas y trabajos manuales siempre que los encuentra, apoyando a los buenos artistas donde es necesario y pagando de más por esos objetos para elevar los precios, crear más demanda y aumentar el suministro de artículos hermosos. Esto debe realizarse tan a menudo como los fondos puedan permitir y bajo disfraces si es necesario. El uso de disfraces es alentado para proteger el cuerpo y ocultar la identidad donde quiera que el clero suní realice asuntos poco claros. Un clérigo devoto siempre contrata o apoya a aventureros y a otras gentes para destruir seres que destrozan las creaciones hermosas. Todo el clero de Sune también se esfuerza por fabricar belleza de un modo personal, preferentemente como creadores de delicado arte estético: adornos de vidrio soplado, pinturas o tapices son ejemplos adecuados. Bailarines, si no se les da bien otro arte, también pueden servir a esta finalidad. Cuando uno de ellos obtiene pericia en fabricar objetos de belleza, está obligado a transmitir ese saber entrenando a otros, sin rechazar a nadie que parezca genuinamente prometedor. Cualquier dinero obtenido mediante este entrenamiento debe entregarse a la iglesia para potenciar el crecimiento de la belleza y el amor en todas partes. Aunque el clero suní puede rechazar avances no deseados, normalmente se esfuerza en forjar amistades y sentimientos románticos entre sí mismos y los demás, y en general en todas partes, para que así el amor pueda prosperar en todo Faerûn. Como los solitarios son quienes más necesitan esto, y quienes más probablemente se unirán en amor a la Dama del Cabello de Fuego, son buscados por el clérigo diligente para trabar amistad con ellos. Todo el mundo, no importa cuán desdichado o dispar sea, debe ser ayudado con dones y consejos para que se hagan tan hermosos como sea posible. Los clérigos de Sune apoyan a los artesanos, forman amistades y romances entre ellos y con los demás, y destruyen a aquellos que estropean las cosas bellas. Sune ha visto los beneficios del apoyo que Tymora concede a los aventureros y desea tantear esta fuente de adoradores. Por ello, la iglesia apoya a galantes caballeros y exploradores que desean buscar joyas perdidas y obras de arte de valor incalculable, o que estén en misiones para rescatar a su amor verdadero. Los templos suníes son o bien edificios impresionantemente hermosos de fantásticos diseños, o estructuras de una elegancia clásica, mejoradas estratégicamente por paisajes esculpidos. Siempre son construidos con muchas sendas y paseos pintorescos, y con sorprendentes y encantadores rincones donde compartir momentos de amor, belleza y pasión. Muchos templos suníes presentan jardines trabajados con impresionantes lechos de flores, emparrados y arcos de bien cuidadas viñas, árboles y setos cuidadosamente podados. Finas esculturas y suntuosas fuentes con una suave iluminación mágica proporcionan puntos de reunión en la mayoría de los jardines de los templos de Sune. Los suníes no son tímidos con sus cuerpos. Los ropajes ceremoniales estándar de los clérigos suníes son túnicas monásticas para los hombres y hábitos para las mujeres, ambos cortados para revelar la figura del portador y teñidos de un carmesí oscuro. El cabello suele llevarse largo y libre durante los rituales. En las demás ocasiones, los clérigos sujetan su cabellera con pañuelos carmesí y llevan ropas adecuadas a la situación, pero siempre favorecedoras. Aunque el pelo rojo es considerado bendecido por la diosa, todos los tonos de cabello y piel son bienvenidos, siempre que no estén estropeados y sean hermosos. La organización de la iglesia de Sune es laxa e informal. Su liderazgo cambia regularmente con los antojos del clero. La clériga más atractiva y carismática suele ser normalmente la Clériga mayor. Los clérigos no se lo piensan mucho antes de dejarlo todo e internarse en tierras salvajes, especialmente si el objetivo es algún objeto precioso o un hermoso individuo. Este comportamiento no crea apenas escándalo dentro de la iglesia.
HISTORIA DIVINA
Sune es la más hermosa de las deidades. Es benevolente y a veces caprichosa. Siempre tiene la apariencia de una radiantemente hermosa mujer pelirroja de increíbles encantos. Alterna entre las pasiones profundas y los flirteos casuales, y ha estado unida románticamente a muchas de las otras deidades faerûnias. Sune disfruta con las atenciones y los halagos sinceros, y evita a cualquiera que sea horroroso o grosero. La Dama del Cabello de Fuego ama y protege a sus seguidores, quienes a cambio ponen de manifiesto y protegen la belleza del mundo. Sune comparte las aguas del Eternáuro, un estanque sagrado, con Hanali Celanil, la diosa elfa de la belleza, y Sharess, la lujuriosa tentadora felina que rescató de las sombras de Shar durante la Era de los Trastornos. Sune también está aliada con deidades que piensan de modo similar, como Selûne, Milil y Lazhándêr. Es servida por Laïra y, en el pasado, también por Selûne, pero la doncella lunar de nuevo actúa libremente. La naturaleza de Sune hace difícil a cualquier ser mantenerse furioso con ella durante mucho tiempo, por lo que no tiene verdaderos enemigos. Aun así, le desagradan Auril, Malar, Talos, Úmberli, Talona y Tempus, porque con frecuencia son responsables de la destrucción de cosas hermosas. Tempus considera que tal disgusto no merece ser correspondido, pues la considera irrelevante, frívola e indigna de ser molesta para él. Sune se ganó la enemistad de Shar durante la Era de los Trastornos, ya que la Doncella de la Noche no apreció que le fuese negada su conquista de Sharess. Por ello, la Dama del Cabello de Fuego apoya abiertamente a Mystra en la batalla que se está gestando contra la Dueña de la Noche.
DOGMA Y DOCTRINA
La belleza va más allá de la piel. Surge del corazón de cada ser y revela su verdadero rostro al mundo, sea hermoso o feo. Cree en el romance, pues el amor verdadero vencerá sobre todo. Sigue a tu corazón hasta tu verdadero destino. Por encima de tu amor a ti mismo debe estar Sune: entrégate por completo al amor de la Dama del Cabello de Fuego. Realiza un acto de amor cada día y busca despertar el amor en los demás. Responde al amor al menos una vez al día. Alienta la belleza donde quiera que la encuentres. Adquiere objetos hermosos de todo tipo y alienta, apoya y protege a aquellos que los crean. Mantén tu cuerpo tan bonito como puedas y muéstralo de la manera más atractiva que la situación permita. Lleva el peinado y estilo de vestir que mejor sienten a tu apariencia, intentando incitar y deleitar a quienes te miren. Más aún, no te ocultes: preséntate siempre a aquellos que te rodean con una agradable variedad de ropajes y actividades para que produzcas en ellos amor y deseo. Ama a aquellos que responden a tu apariencia, y deja que la amistad afectuosa y la admiración florezcan donde el amor no pueda o no se atreva a hacerlo.