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Deneir (Dios de los Glifos, las Imágenes y la Escritura).

Panteón Feerúnico

Deneir es patrón de artistas, iluminadores, cartógrafos y escribanos. El Señor de todos los Glifos e Imágenes supervisa toda creación escrita.

DETALLES Y CARACTERÍSTICAS

  • Títulos: Señor de todos los Glifos e Imágenes, el Escribano de Oghma.
  • Rango: Deidad menor faerûnia.
  • Símbolo: Vela encendida sobre un ojo púrpura con pupila triangular.
  • Plano natal: Casa del Conocimiento.
  • Alineación: Neutral bueno.
  • Ámbito: Glifos, imágenes, literatura, escribientes, cartografía.
  • Adoradores: Historiadores, maestros del saber, sabios, escolásticos, escribanos, buscadores de iluminación, estudiantes.
  • Alineación de los clérigos: CB, LB, NB.
  • Dominios: Bien, Protección, Rúnico, Saber.
  • Arma predilecta: Un glifo arremolinado, representado por una daga.
  • Colores eclesiásticos: Beige / tostado y blanco.

IGLESIA Y CLERO

Deneir es patrón de artistas, iluminadores, cartógrafos y escribanos. El Señor de todos los Glifos e Imágenes supervisa toda creación escrita y dedica su existencia a una búsqueda casi imposible: hallar los fragmentos del Metatexto, la obra ideal que, si pudiera ser leída, revelaría los secretos del multiverso y elevaría a su lector hasta las alturas del poder divino. Deneir cree que el Metatexto se refleja en el Plano Material a través de fragmentos dispersos en todas las obras que alguna vez han sido puestas por escrito. Una palabra aislada, una yuxtaposición de letras o, en casos raros, frases enteras de una escritura especialmente iluminada pueden contener ecos de esa obra perfecta. Por ello, su iglesia está dedicada a recoger, copiar, conservar y transcribir información para que nada escrito se pierda. La mayoría de sus fieles y clérigos llevan diarios de sus actividades. En ellos recogen poemas, canciones e historias que escuchan en sus viajes. Cada clérigo hace voto de caridad, comprometiéndose a escribir o leer cartas y transcribir información. Este servicio se ofrece gratuitamente a los pobres, se cobra al coste de materiales más una pieza de plata a quienes pueden permitírselo y a la tarifa normal de un escribano a los más ricos. Los seguidores de Deneir enseñan a leer a la gente. Muchos aprenden también la dote de Inscribir rollos de pergamino, para ser capaces de crear pergaminos mágicos y preservar con mayor eficacia la palabra escrita. Los clérigos de Deneir son conocidos como Escribanos de Glifos. Rezan para recibir sus conjuros por la mañana. Conservan una copia escrita de cada misiva que redactan, y el 3 de Khes cada clérigo entrega un puñado de las copias más interesantes a su templo local. Los altos clérigos estudian minuciosamente esas obras, buscando en ellas alguna pista del Metatexto. Los fragmentos considerados más prometedores, a menudo nada más que una o dos palabras, son enviados al templo de la montaña del Dragón de Hierro, oculto en las montañas Terrapid. Allí son añadidos al registro viviente e incompleto del Metatexto, custodiado por el Bibliotecario Supremo Halidut Orsprir. Los Escribanos de Glifos que se hacen multiclase con frecuencia lo hacen como maestros del saber, sacando el mejor provecho posible de los conocimientos inusuales que obtienen mientras practican su arte.

HISTORIA DIVINA

Se dice que Deneir, sirviente de Oghma el Atador, alcanzó inicialmente su posición entre las deidades al atisbar una pequeña porción del Metatexto. La necesidad de leerlo por completo le dio un propósito divino y definió su existencia desde entonces. Mientras Oghma representa la chispa de la creatividad, Deneir actúa como su escribano, dedicado a transcribir las epifanías de la humanidad. Por ello ambos comparten una relación simbiótica. Oghma aprecia la dedicación de Deneir a la verdad y al estudio, aunque conoce poco del oscuro Metatexto y sospecha que su sirviente persigue sombras de la mente, siguiendo las divagaciones medio imaginadas de innumerables escolásticos enloquecidos. Deneir presenta pocas de las características asociadas a la locura. Su punto de vista aburrido, estudioso y metódico, así como su interés por los temas mágicos, lo hacen popular entre deidades de la magia como Mystra, Azut y especialmente Savras. Laïra cree que puede conseguir alguna diversión de Deneir, y obtiene un placer interminable haciéndolo sentirse incómodo. Aquellos que ocultan el saber, como Cyric, Shar y Máscara, o aquellos que lo destruyen, como las Deidades de la Furia, despiertan la furia del normalmente calmado Deneir.

DOGMA Y DOCTRINA

La información que no es archivada y salvaguardada para un uso posterior es información perdida. Castiga a quienes desfiguran o destruyen un libro de forma proporcional al valor de la información perdida. La literatura es un importante don de Deneir. Extiéndela allá donde viajes, para que pueda tocar los corazones y las mentes de todos los habitantes de Faerûn. Llena tus horas libres copiando obras escritas, pues así propagas el conocimiento y ayudas a la obtención del Metatexto. La información debe ser libre para todos. Todos deben ser capaces de leer, para que las lenguas mentirosas no puedan distorsionar las cosas de forma desproporcionada.