Gruumsh (Dios de los Orcos, la Conquista, la Supervivencia y la Fuerza).
Panteón OrcoGruumsh es el conductor y agresivo líder del panteón orco. Combate constantemente contra otras deidades por las cosas que considera que le fueron robadas en el amanecer de la creación, y dirige a los orcos del mundo para que sigan su ejemplo, conquisten y maten a sus enemigos.
DETALLES Y CARACTERÍSTICAS
- Títulos: El que Nunca Duerme, el Dios Tuerto, El que Observa.
- Rango: Deidad mayor orca.
- Símbolo: Ojo siempre abierto.
- Plano natal: Nishrek.
- Alineación: Caótico maligno.
- Ámbito: Orcos, conquista, supervivencia, fuerza, territorio.
- Adoradores: Guerreros, orcos.
- Alineación de los clérigos: CM, CN, NM.
- Dominios: Caos, Cavernario, Fuerza, Guerra, Mal, Odio, Orco.
- Arma predilecta: La Lanza Sangrienta, representada por una lanza larga o corta.
- Colores eclesiásticos: Negro y rojo oscuro.
IGLESIA Y CLERO
Gruumsh es el conductor y agresivo líder del panteón orco. Combate constantemente contra otras deidades por las cosas que considera que le fueron robadas en el amanecer de la creación, y dirige a los orcos del mundo para que sigan su ejemplo, conquisten y maten a sus enemigos. Su gran lanza está cubierta con la sangre de los elfos, y su antorcha siempre ardiente se refleja en el único ojo que le queda. La iglesia de Gruumsh conserva las leyendas de los orcos de generación en generación y extiende su adoración mediante el miedo, la inspiración y una mano de hierro. Asume un papel activo en el liderazgo del clan, socavando a los líderes seculares que se oponen a sus metas. Sus clérigos también son responsables de la eliminación de los miembros de la tribu enfermos, débiles, lisiados o que no encajan, sin importar su edad ni su posición. Como la mayor parte del panteón orco, la iglesia de Gruumsh es extremadamente patriarcal. Nunca se permite a quienes no son clérigos pronunciar el nombre de la deidad, y deben referirse a él sólo por uno de sus títulos. Esta distancia ritual refuerza el carácter terrible del Dios Tuerto y separa a sus portavoces religiosos del resto de la horda. Los clérigos y adeptos de Gruumsh preparan sus conjuros en la oscuridad de la noche. Sus días sagrados son las épocas de luna nueva y los aniversarios de grandes batallas contra los elfos, los enanos u otras tribus de orcos. Los fieles que habitan en zonas salvajes tienden a hacerse multiclase como bárbaros, mientras que aquellos que viven cerca de la civilización normalmente se hacen multiclase como guerreros. Los clérigos más fanáticos de Gruumsh se sacan el ojo izquierdo como símbolo de devoción. Este sacrificio físico imita la mutilación divina del Dios Tuerto y demuestra que el clérigo ha convertido su propio cuerpo en una marca viviente de obediencia, odio y guerra. En la cultura orca, la guerra permea todos los aspectos de la sociedad. Incluso cuando no están realizando incursiones o atacando enemigos, los orcos se entrenan para luchar, reparan armas y máquinas de asedio y esperan la siguiente batalla. Esta mentalidad encaja con el culto de Gruumsh, que convierte la supervivencia, la conquista y el dominio territorial en mandatos religiosos. Entre los orcos grises, Gruumsh es reconocido como líder del panteón orco, aunque sus tribus tienden a rendir culto a todas las distintas deidades orcas y cada orco suele sentirse obligado a elegir una deidad que encaje con sus intereses o temperamento. Entre los orcos de la montaña, Gruumsh es venerado de manera especialmente predominante, pues casi todos sus clérigos son seguidores suyos, mientras que el resto del panteón orco es visto como poco más que criado de él.
HISTORIA DIVINA
Se dice que Gruumsh perdió su ojo en una batalla contra Corelon Larezhiann, aunque la versión de los orcos sostiene que siempre tuvo un único ojo. Esta herida divina forma el centro simbólico de su identidad: el ojo que permanece abierto no duerme, no olvida y no aparta la mirada de sus enemigos. Los mitos orcos cuentan que, cuando las razas del mundo se repartieron la tierra, no quedó parte alguna para Gruumsh. En respuesta, tomó su lanza y golpeó la tierra para crear cuevas, claros asolados y tierras baldías, para que morase su gente. De este modo, los orcos interpretan incluso los lugares más duros, profundos o devastados como un legado directo de su dios. Gruumsh tiene autoridad absoluta sobre su panteón y no considera a nadie que no sea orco como su aliado. Odia especialmente a las deidades élficas y enanas, enemistad que refleja tanto su odio personal hacia Corelon como el conflicto ancestral entre los orcos y los pueblos que ocupan las tierras que Gruumsh considera arrebatadas. La historia racial de los orcos recuerda que llegaron a Faerûn como una raza intrusa, a través de portales construidos por una raza creadora. Durante milenios combatieron entre sí y guerrearon con elfos y otros pueblos antes de organizar hordas de mayor alcance. Las grandes invasiones orcas y las Guerras de la puerta del orco reforzaron la imagen de Gruumsh como dios de la horda, la supervivencia brutal y la expansión por la guerra. En la tradición orca, cada derrota no es una prueba de que Gruumsh haya fallado, sino una llamada a reunirse de nuevo, fortalecerse, eliminar la debilidad interna y regresar con una horda más grande. La fe de Gruumsh sostiene que la tierra no se recibe: se toma, se excava, se arranca y se conserva mediante violencia.
DOGMA Y DOCTRINA
Busca incesantemente la guerra contra tus enemigos, y mata o esclaviza a aquellos que se opongan a ti. Adquiere territorio y espacio para vivir. Destruye a los elfos, sus hogares y sus tierras. Aplasta a los enanos y toma sus profundas cuevas para ti. Sé fuerte y permanece siempre preparado para mostrar tu fuerza en cualquier momento. Mostrar debilidad es la llave de una muerte temprana. Aquellos que son demasiado débiles como para luchar por tu tribu deben ser puestos en una lanza. El mayor don que El que Observa entregó a los orcos fue la capacidad de sobrevivir donde las razas más débiles morirían. Hunde tus fuerzas en estas tierras y utilízalas para arrollar a tus enemigos.