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Oghma (Dios del Saber).

Panteón Feerúnico

Los clérigos de Oghma rezan para sus conjuros durante la mañana. Cada día realizan dos rituales conocidos como las Piedras Angulares del Día.

DETALLES Y CARACTERÍSTICAS

  • Títulos: El Señor del Saber, el que Ata Todo lo Conocido.
  • Rango: Deidad mayor faerûnia.
  • Símbolo: Rollo de pergamino en blanco.
  • Plano natal: Casa del Conocimiento.
  • Alineación: Neutral auténtico.
  • Ámbito: Bardos, inspiración, invención, saber.
  • Adoradores: Artesanos, bardos, cartógrafos, escribanos, estudiosos, inventores, maestros del saber, magos, sabios.
  • Alineación de los clérigos: Cualquiera.
  • Dominios: Hechizo, Saber, Suerte, Superchería, Viaje.
  • Arma predilecta: Impacto mortal, una espada larga.
  • Colores eclesiásticos: Blanco, negro, dorado y gris.

IGLESIA Y CLERO

Los clérigos de Oghma rezan para sus conjuros durante la mañana. Cada día realizan dos rituales conocidos como las Piedras Angulares del Día. La primera, el Vínculo, es una ceremonia matutina en la que se escriben símbolos místicos durante una plegaria silenciosa. La segunda, conocida como la Alianza, es un ritual vespertino en el que se comparten retazos de sabiduría, canciones y nuevos conocimientos. Los clérigos celebran Estival y la Cumbre del Escudo como días sagrados, ya que estas ocasiones marcan tradicionalmente los nuevos acuerdos o pactos, y en ellas se realizan muchos contratos, transferencias y vínculos. Cuando un niño seguidor de Oghma alcanza su duodécimo año, o el equivalente para adoradores no humanos, los clérigos locales realizan una ceremonia privada conocida como el Nombramiento. En ella se revela al joven su “Verdadero nombre”, un término secreto que representa la verdadera esencia de ese ser. El Verdadero nombre de uno sólo es utilizado en las plegarias personales al Señor del Saber, y no debe ser compartido con nadie. Los oghmanitas creen que el conocimiento del Verdadero nombre de alguien da poder sobre esa persona, y por ello ni siquiera se menciona a amigos o familiares cercanos. Los clérigos de Oghma con frecuencia se hacen multiclase como bardos, y a veces como magos o maestros del saber. Los clérigos de Oghma son conocidos como los Nombres. La iglesia da la bienvenida a miembros de todas las razas y filosofías, siempre que los futuros clérigos acepten las doctrinas del dios, según las cuales todo lo conocido debe ser adquirido, administrado y protegido. Algunos miembros de la iglesia pueden permanecer enclaustrados en los templos, normalmente los académicos y sabios que se encuentran más a gusto entre pilas de libros y rollos de pergamino que entre sus semejantes. Otros recorren tiendas, caminos y poblaciones, escribiendo sus experiencias e informando periódicamente a los templos que encuentran en sus viajes. Los clérigos y bardos de la iglesia que van de pueblo en pueblo tienden a ser aventureros y curiosos, vividores que de vez en cuando entran en conflictos ideológicos con sus contrapartidas académicas. Las dos ramas se necesitan mutuamente, aunque esta relación rara vez va más allá de una ligera desaprobación. Mucho más comunes en las ciudades que en los territorios salvajes, los templos de Oghma se asemejan a bibliotecas llenas de acólitos apiñados sobre escritorios cubiertos de libros, mapas y pergaminos. Muchos de estos templos se financian vendiendo instrumentos de escritura, servicios o mapas, a veces a aventureros. La mayoría de los templos incluyen amplios talleres de encuadernación para ayudar a los clérigos recluidos en la producción de tratados religiosos y volúmenes que formarán la base de futuras bibliotecas del templo. La iglesia está experimentando serios desacuerdos entre facciones en la línea jerárquica. Antes de la Era de los Trastornos, los fieles estaban sometidos a la palabra del Gran Patriarca Cullen Kordamant de Procampur, un pontífice reconocido como la Voz de Oghma en la tierra. Sin embargo, Kordamant desapareció de su casa en medio del caos del 1358 CV, y desde entonces la mayoría de los templos de Oghma se ha alineado con una de dos facciones. La Iglesia Ortodoxa de Oghma, con base en Procampur, mantiene que Kordamant ascendió a estatus semidivino y ahora sirve a Oghma en los planos. Hasta que el Atador diga a sus fieles lo contrario, ellos creen que no debe ser nombrada una nueva Voz. La poderosa y enormemente conservadora Iglesia de Oghma en Sembia proclama que el propio Atador declaró recientemente que su alto clérigo Undryl Yannathar es el Gran Patriarca. Esta afirmación es rechazada con intensidad por la Iglesia Ortodoxa. Las facciones se niegan a encontrar un terreno común y presionan a los templos a lo largo de Faerûn para que se declaren en uno u otro bando.

HISTORIA DIVINA

Los seguidores de Oghma cuentan una interesante historia sobre los primeros días de la existencia. No mucho después de que Shar y Selûne creasen Toril y se produjese el nacimiento de Khauntea, espíritu animado del mundo, un viajero se aventuró hasta esta creación desde un reino distante. Llegó a una tierra caótica, de conceptos indistintos y sin forma, que anhelaban que se les diese solidez. A cada uno de estos conceptos, el viajero les dio un nombre que lo definiría en los eones venideros. Tal era el poder de esos nombres que los conceptos trascendieron su elusiva existencia, uniéndose a una forma física en el mundo material. Así, Oghma, el que ata todo lo conocido, trajo orden al caos y obtuvo un lugar de honor entre las deidades más antiguas de Toril. El dominio de Oghma sobre el reino de las ideas aún continúa hoy en día. El Señor del Saber se sienta para juzgar todas las ideas, decidiendo a cuáles se les permitirá extenderse y cuáles morirán con el que las originó. En esta decisión actúa con gran cantidad de precaución, porque la experiencia de incontables eras pesa con fuerza en su corazón. Oghma prefiere una doctrina de conservadurismo ideológico, esperando que ningún nuevo pensamiento altere el delicado equilibrio que ha cuidado desde el principio del tiempo. A pesar de ello, muestra un comportamiento aparentemente jovial, utilizando su atractivo físico, su ingeniosa conversación y su encanto sin igual para hacer que hasta los más duros oponentes acaben aceptando su modo de pensar. Las deidades radicales como Lazhándêr o Laïra, que se oponen con frecuencia a la rígida adhesión de Oghma al statu quo, ven sus peroratas como retrógradas y manipuladoras. No obstante, todos salvo los más viles y sin corazón aprecian la afinación de su voz y su delicada y hábil interpretación a la yarting, un tipo de guitarra. Las legendarias habilidades musicales de Oghma y su genialidad definen la impresión que los mortales tienen de él. Es patrón de los bardos, y la mayoría le considera la fuente de la inspiración creativa y el protector del conocimiento acumulado. Es honrado por sabios, magos, bardos y cualquiera que base su vida en el intercambio de conocimientos o canciones. Oghma es honrado por miembros de todas las razas, clases sociales y credos. La mayoría de los mitos oghmanitas datan de los primeros siglos de la existencia humana. Algunos proclaman que Oghma otorgó al mundo la escritura, otros que el Atador es responsable de todos los conceptos. Mientras estas pedanterías teológicas incitan interminables debates entre las clases estudiosas de Faerûn, prácticamente todo el mundo coincide en que Oghma es anciano y ha sido ampliamente adorado desde antes del amanecer de la historia. Junto a Deneir, Milil y Gond, Oghma es conocido como uno de los Dioses del Saber y la Invención. El Atador ha auspiciado en cierto modo la relación con Deneir y Milil, a los que trata como sus sirvientes en la preservación y promulgación del saber. Aprecia el entusiasmo y la creatividad de Gond, pero frunce el ceño ante el constante deseo del Hacedor de Prodigios de llevar la tecnología siempre un paso más adelante, poniendo la innovación por encima de la introspección. A Oghma le desagradan Máscara, Cyric y Perdición, viéndolos como la única amenaza posible a su amado equilibrio. Las batallas de Oghma contra la ahora muerta Leira, Guardiana de las Mentiras, son legendarias. Durante siglos, Leira intentó enviar ideas peligrosas y revolucionarias a sus seguidores, pero Oghma frustró cada intento. Oghma aseguraba que esos conceptos permaneciesen limitados a los miembros del pequeño culto de Leira, evitando que su ideología causase un impacto dañino entre los habitantes de Faerûn. La Dama de las Brumas juró venganza y secretamente lanzó un gran conjuro sobre Faerûn para manipular el concepto de verdad. El conjuro tejió murmullos sobre un axioma multiversal asombroso en las obras escritas del pasado, presente y futuro. A veces palabras, yuxtaposiciones de letras o incluso frases enteras, pequeñas y aparentemente sin importancia por sí mismas, combinadas en un único texto, revelan algo que parece absolutamente cierto pero que en realidad es una gran y terrible mentira. Cuando ese texto se lee, daña como resultado un día en que nada podrá ser creado. En ese día, el artista permanecerá en blanco frente a su lienzo, el filósofo se quedará mudo ante sus estudiantes y Oghma, separado de las energías creativas que le dan forma y propósito, desaparecerá para siempre de la existencia.

DOGMA Y DOCTRINA

El saber, en particular el puro conocimiento de las ideas, es supremo. Una idea no tiene peso, pero puede mover montañas. Una idea, el mayor don de la humanidad, supera a cualquier cosa creada por manos mortales. El conocimiento es poder y debe ser utilizado con cuidado, pero esconderlo de otro nunca es bueno. No reprimas las nuevas ideas, no importa lo falsas o demenciales que parezcan; en su lugar, deja que sean oídas y consideradas. Nunca mates a un cantante ni te cruces de brazos cuando otros lo hagan. Extiende siempre el saber allá donde sea prudente hacerlo. Frena y niega las falsedades, rumores y relatos falsos allá donde los encuentres. Escribe o copia el conocimiento de gran valor al menos una vez al año y regálalo. Avala y enseña a bardos, escribanos y archiveros. Extiende la verdad y el saber para que todo el mundo sepa más. Jamás entregues un mensaje falso o incompleto. Enseña a leer y escribir a aquellos que lo pidan, si el tiempo te lo permite, y no cobres nada por la enseñanza.