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Málar / Malar (Dios de la Caza Salvaje y la Sed de Sangre).

Panteón Feerúnico

Málar es un dios primigenio y salvaje que se regocija en la caza y en la sangre de las muertes.

DETALLES Y CARACTERÍSTICAS

  • Títulos: La Bestia, la Pantera de Dientes Negros.
  • Rango: Deidad menor faerûnia.
  • Símbolo: Garra de bestia de pelaje pardo con garras curvas ensangrentadas.
  • Plano natal: Corazón de la Furia.
  • Alineación: Caótico maligno.
  • Ámbito: Sed de sangre, licántropos malignos, cazadores, bestias y monstruos merodeadores, acecho.
  • Adoradores: Cazadores, licántropos malignos, carnívoros inteligentes, exploradores, druidas.
  • Alineación de los clérigos: CM, CN, NM.
  • Dominios: Animal, Caos, Fuerza, Luna, Mal.
  • Arma predilecta: La garra de una bestia, representada por un brazal de garra.
  • Colores eclesiásticos: No especificados en el manual de "fes y panteones".

IGLESIA Y CLERO

Málar es un dios primigenio y salvaje que se regocija en la caza y en la sangre de las muertes. Tiene la apariencia de una bestia ágil y estilizada de aspecto felino, con pelaje negro salpicado de sangre. Se deleita en provocar terror en sus víctimas, ya que puede oler y saborear literalmente la esencia de su pánico. La Bestia es conocida con muchos nombres en diferentes tierras. Es llamado El que Está al Acecho en las orillas del estrecho de Vilhon, el Hacedor a lo largo del hielo interminable y el Gran Glaciar, el Oso Azul entre los úzhgardt, y Herne entre los orcos del Bosque Alto. En entornos civilizados, la iglesia de Málar es aborrecida por la mayoría. Sus miembros, que a veces son licántropos malignos, son una de las amenazas más peligrosas para la seguridad de la población local. Sin embargo, a lo largo de las fronteras y los territorios salvajes, aquellos que deben cazar para comer rinden culto a Málar incluso aunque teman su crueldad. Los ajenos al culto distinguen a veces entre las “Garras”, término aplicado a los seguidores sanguinarios que cazan abiertamente, y aquellos que acechan durante la noche. Algunos reinos, como Cormyr, reconocen legalmente que los primeros tienen dominio sobre la caza, mientras que consideran a los segundos poco más que peligrosos depredadores que deben ser expulsados o muertos. Los clérigos de Málar rezan para recibir sus conjuros durante la noche, preferiblemente bajo la luna llena. También ofrecen rezos a la Bestia antes de las cacerías, durante las persecuciones y mientras realizan una libación sobre su presa caída, a veces usando su sangre. La zumbante Canción de la Sangre es entonada sobre los cuerpos de todas las criaturas muertas durante una caza. El festín de cualquier presa está acompañado por plegarias rituales y cantos específicos. Los dos rituales principales de Málar son el Festín de los Ciervos y la Gran Cacería. En el primero, los clérigos y adoradores de Málar cazan gran cantidad de presas antes de la buena cosecha, y después invitan a todo el mundo, especialmente a los que no pertenecen a la fe, a unirse al festín. Allí prometen cazar en el invierno siguiente para ayudar a los necesitados. Esta es una de las pocas actividades de la iglesia que agrada a la gente común. La Gran Cacería se realiza cada estación. Durante este rito, los adoradores se adornan con trofeos de caza y persiguen a un humanoide, el cual puede salvar su vida y obtener un favor si logra escapar o sobrevivir durante un día y una noche. Los clérigos de Málar suelen hacerse multiclase como bárbaros, druidas o exploradores. Muchos son licántropos malignos, especialmente hombres lobo. El clero de Málar procura disfrutar de la caza tan a menudo como sea posible. Organiza cacerías para que resulten lo más peligrosas posible tanto para el depredador como para la presa, e intenta asegurar que el derramamiento de sangre tenga lugar en zonas habitadas. La gente común no aprecia tener lobos desesperados, bestias trémulas y otros peligros cazando a través de sus ciudades, y por ello tiende a odiar y temer la fe de Málar. El clero malarita también predica la alegría y generosidad de la caza, y trabaja para frenar la expansión de la civilización y preservar tantas tierras salvajes como sea posible. Para ello organiza incursiones y actos de vandalismo que son populares entre los forajidos y los jóvenes nobles aburridos. Los malaritas se oponen a los círculos de druidas dedicados a Eldat, Mielikki, Silvanus y deidades similares, así como a sus aliados, como los Arpistas. Estos grupos promueven y mantienen el equilibrio natural, algo que los malaritas contemplan como una interferencia con el justo triunfo del fuerte sobre el débil. Los templos de Málar son raros, ya que la mayoría de las Cazas prescinden de edificios formales. Prefieren claros salvajes. A diferencia de la mayoría de los círculos de druidas, las zonas de culto de Málar suelen consistir en un anillo de rocas con forma de colmillo, curvadas hacia el interior. En entornos más civilizados, donde las actividades de los malaritas son vistas con repulsión, la zona sagrada puede estar oculta en largas cavernas de piedra caliza a las que se accede por un desagüe situado en el centro del círculo de rocas. Los retorcidos pasajes subterráneos sirven como terrenos de caza, a través de los cuales los despiadados malaritas acechan a presas inteligentes, especialmente humanoides capturados en la región circundante. Los tocados ceremoniales están hechos de la piel y cabeza de la bestia más impresionante que el clérigo haya matado con sus manos desnudas, normalmente un oso o un gran felino, aunque a veces puede ser un oso lechuza, una bestia trémula o una criatura más extraña. Los malaritas llevan cuernos de caza en sus cinturones y nunca están sin varias dagas envainadas en las botas y cinturones, atadas a sus antebrazos u ocultas en una vaina situada en la base del cuello o en la axila. Las ropas forestales en rojo o marrón son la vestimenta preferida para las cacerías, aunque a veces se ocultan durante el día bajo una capa de viaje con motas negras, grises y verdes. Los clérigos que desean causar impresión pueden llevar collares de huesos de animales, colmillos, garras y una variedad de pieles. La iglesia de Málar está poco unida y no tiene jerarquía central. Se organiza alrededor del concepto de Caza y consiste en células locales independientes. Esto hace que sea difícil reunirla o eliminarla, ya que cuando un grupo de malaritas es contenido surge otro. Los Amos de la Caza son los líderes religiosos informales de la iglesia. Pueden ser clérigos, druidas, exploradores o depredadores cambiantes. Ellos deciden el lugar, la fecha y la presa de las cacerías ceremoniales de los fieles. El oficio de Amo de la Caza se gana por desafío: una lucha a muerte si el implicado no se resigna.

HISTORIA DIVINA

Málar es un dios antiguo que data de los días en que las primeras bestias acecharon la tierra. Siempre ha odiado al Pueblo Gentil y mantiene una duradera alianza con Lolth contra los Seldarine. A lo largo de los años ha intentado usurpar el poder de otras deidades con diferentes grados de éxito. Es uno de los Dioses de la Furia, junto con Talos, su superior, Áuril y Úmberli. También está aliado con dioses oscuros como Perdición y Loviatar. La Bestia lucha contra las deidades de la paz, la naturaleza y la civilización, y mantiene un desprecio especial por Nobanion, ya que esa deidad lo derrotó en un feroz enfrentamiento conocido como el Rugido de las Sombras durante la Era de los Trastornos. Málar prefiere dos formas cuando acecha en los Reinos. Como la Bestia tiene la apariencia de una criatura felina de tamaño humano, ágil y fluida en sus movimientos. Su piel de color ébano está salpicada de sangre, y sus garras y colmillos gotean continuamente sangre. En esta forma no puede hablar. Como el Señor de la Caza, también conocido como el Cazador Salvaje, Málar adopta la apariencia de un humanoide de enorme tamaño, con pelaje negro y rojo, y una cornamenta enorme. En esta forma puede hablar, y puede hacer que sus cuernos desaparezcan y volver a surgir a voluntad. El Señor de la Caza suele ir acompañado por una jauría de veintiún lobos demoníacos. En las regiones polares, estos acompañantes pueden manifestarse como lobos invernales demoníacos del mayor tamaño posible.

DOGMA Y DOCTRINA

La supervivencia de los mejores y la expulsión de los débiles son el legado de Málar. Una muerte o asesinato brutal y sangriento tiene gran significado. La clave de la vida es el enfrentamiento entre el cazador y la presa, y la determinación de quién vive y quién muere. Debes ver cada labor importante como una cacería. Permanece siempre alerta y con vida. Camina por las tierras salvajes sin temor y no demuestres miedo en la caza. La brutalidad y las emociones fuertes derrotan a la razón y al pensamiento concienzudo en todo momento. Prueba la sangre de lo que mates y nunca mates a distancia. Trabaja contra aquellos que cortan el bosque y matan bestias solamente porque son peligrosas. No acabes con los jóvenes ni con las criaturas preñadas, para que las presas sigan siendo abundantes.