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Savras (Dios de la Adivinación, el Sino y la Verdad).

Panteón Feerúnico

Savras habla con frases claras, precisas y directas. Rara vez dice aquello que el oyente desea escuchar; dice la verdad absoluta.

DETALLES Y CARACTERÍSTICAS

  • Títulos: El que Todo lo Ve, el Señor de la Adivinación, el del Tercer Ojo.
  • Rango: Semidiós faerûnio.
  • Símbolo: Bola de cristal conteniendo muchos tipos de ojos.
  • Plano natal: Núcleo de la Esencia.
  • Alineación: Legal neutral.
  • Ámbito: Adivinación, sino, verdad.
  • Adoradores: Adivinadores, jueces, monjes, buscadores de verdad, lanzadores de conjuros.
  • Alineación de los clérigos: LB, LM, LN.
  • Dominios: Conjuros, Ley, Magia, Saber, Sino.
  • Arma predilecta: El Ojo de Savras, representado por una daga.
  • Colores eclesiásticos: No especificados.

IGLESIA Y CLERO

Savras habla con frases claras, precisas y directas. Rara vez dice aquello que el oyente desea escuchar; dice la verdad absoluta. Cuando la verdad depende de la perspectiva, revela todos los lados de esa verdad. Sus acciones y su comportamiento muestran poca emoción o compasión, aunque los sabios sospechan que esa apariencia fría es una máscara de un dios que se preocupa profundamente por el destino de Faerûn, pero que es relativamente incapaz de cambiarlo. Savras casi nunca pierde la calma. Cuando lo hace, su furia es terrible. En tiempos recientes se ha sentido frustrado por acontecimientos que no había anticipado, y no logra comprender el significado de un vacío existente en sus adivinaciones sobre el futuro. La iglesia de Savras es pequeña, pero organizada. Muchos de sus clérigos se dedican a leer el futuro o a estudiar el pasado, y deben enfrentarse a las consecuencias de lo que descubren. Por necesidad, el clero de Savras se implica en largas sesiones de estrategia, analizando las implicaciones de los acontecimientos futuros y planificando sus actos de acuerdo con ellos. Algunos seguidores de El que Todo lo Ve viajan por Faerûn pronunciando profecías. Otros buscan lugares remotos en los que vivir y se convierten en oráculos. Unos pocos son contratados como contadores de verdad, sirviendo en el sistema legal de varias ciudades y reinos como expertos testigos, magistrados o jueces. Los clérigos de Savras comienzan y terminan sus días con largas sesiones de meditación pacífica. Rezan para recibir sus conjuros por la noche, preparándose para el día venidero. El Festejo de la Luna es celebrado por los seguidores de Savras como la Visión. Este día sagrado es observado por los devotos de Savras mediante veinticuatro horas de meditación continua. En algunos templos, la meditación se realiza en una sauna o baño de vapor; en otros, se lleva a cabo en medio de una nube de incienso. Cada adorador que participa en la ceremonia de todo el día recibe como recompensa una visión de El que Todo lo Ve. Se espera que quienes reciben esta visión actúen de acuerdo con el conocimiento presciente obtenido; de lo contrario, se arriesgan a provocar la ira de Savras. Muchos clérigos de Savras se hacen multiclase como adivinadores o monjes.

HISTORIA DIVINA

Savras fue hace mucho tiempo un dios de los lanzadores de conjuros arcanos del sur. Compartía en gran medida el mismo ámbito de poder que Azut: los mágicos al servicio de Mystra. Savras y Azut se enfrentaron antes del cataclismo del Alba. Savras cayó, aunque su iglesia proclama que lo hizo deliberadamente tras haber contemplado una visión del futuro. Después de aquella derrota, Azut se convirtió en la única deidad de los magos. La esencia de El que Todo lo Ve fue aprisionada en una vara construida por Azut. Recientemente, Azut liberó a Savras tras arrancarle un juramento de fidelidad. Aun así, Savras se siente incómodo y molesto por su posición subordinada. Savras se muestra en gran medida indiferente a las acciones de Velsharún. En cambio, dedica la mayor parte de sus esfuerzos a desenmascarar las mentiras de Cyric. El que Todo lo Ve no parece sorprendido por las últimas acciones de Shar. Se opone implacablemente al uso de la Urdimbre Sombría por parte de Shar, ya que esta perturba la eficacia de sus adivinaciones. Savras ocupa un lugar particular entre las deidades arcanas: no representa la magia en su conjunto ni la ambición del poder arcano, sino la visión, la verdad, el destino y la comprensión de las consecuencias. Su tragedia divina consiste en ver con enorme claridad, pero no siempre poder alterar aquello que ve.

DOGMA Y DOCTRINA

La ceguera de los mortales es el origen de toda estupidez. Busca la verdad en todas las cosas, grandes y pequeñas, y no ocultes nada. Di sólo la verdad, porque las mentiras y las confusiones, incluso cuando nacen de motivos benignos, son la raíz de todas las penas. No quedes paralizado por la indecisión, pero no emprendas ninguna acción sin analizar antes sus implicaciones. Las acciones y decisiones apresuradas rara vez son más beneficiosas que las estrategias bien concebidas y revisadas cuando resulta necesario. Los mortales que sólo emplean sus dos ojos comunes están básicamente ciegos. Savras proporciona el tercer ojo bendito, permitiendo tanto la presciencia como la visión a posteriori, para que los mortales puedan acceder a una parte de la omnisciencia de los dioses. No está mal utilizar el conocimiento que Savras concede para ayudarte a ti mismo y a tu iglesia. Sé cauto al emplear ese conocimiento para hacer avanzar los objetivos de otros, porque parte de sus intenciones pueden estar ocultas. Busca los motivos ocultos antes de actuar. No causes daño a la totalidad del reino en el que vives tu vida mortal.