De recluta a soldado:
Saludos a todos los lectores que lean este diario. Si lo leéis es que seguramente he muerto y la dama oscura lo habrá tirado por ahí. Hoy os contaré como ascendí a soldado de la gloriosa División de la Muerte de Agmarrum.
Semanas antes había recibido una orden para hacer una batida contra unos bandidos que asaltaban caravanas comerciales de Shadthar. Tampoco es que transportarán mucha comida (algo normal teniendo en cuenta que en la necropolis los vivos se pueden contar con los dedos de la mano y de los pies) pero transportaban artefactos y artilugios de valor para una ciudad llena de muertos.
Así que proclame el inicio de una batida y una paga. Al final solo se unió una vieja conocida la cual es la Dama Oscura. Varios miembros del ejército y mi superior Dahlia Alasigneas, una semiabisal. Fuimos caminando mientras me ordenaba ir por delante limpiando el camino.
Pero en esta vida las cosas no eran sencillas y así lo descubrimos tras eliminar a un bandido. La división que había quedado atrás y que Dahlia estaba con nosotros había sido eliminado por una explosión solar lanzada por una avanzadilla de kelemvoritas.
Luego nos escondimos y los kelemvoritas fueron a por una casa. Dahlia soltó una promesa a Cyric y yo la acompañe. Ahí descubrimos que los tres éramos cyricistas...
Fuimos para la casa y descubrimos a unos bandidos malheridos gritando de puro terror y peleas en el interior. Tras una buena discusión logramos convencer que colaborarán con nosotros y quemamos la casa.
Había un vampiro antiguo en su interior que quería matarnos a todos pero justo la casa se derrumbó. No nos quedamos a asegurarnos que se hubiera muerto. Mi superior ordeno volver junto a mi correspondiente ascenso.
La batida había resultado en un descubrimiento horroroso... Adramalej había vuelto o eso suponía y por tanto los elfos habían fallado.