Gond (Dios del Artificio, la Construcción, la Artesanía y el Trabajo de Forja).Títulos: El Hacedor de Prodigios, Señor de Todos los Herreros.
Rango: Deidad intermedia faerûnia.
Símbolo: Rueda dentada de metal, hueso o madera con cuatro radios.
Plano natal: Casa del Conocimiento.
Alineamiento: Neutral auténtico.
Ámbito: Artificio, arte, construcción, trabajo de forja.
Adoradores: Herreros, artesanos, ingenieros, gnomos, inventores, lantaneses, trabajadores de la madera.
Alineamiento de los clérigos: Cualquiera.
Dominios: Arte, Fuego, Metal, Planificación, Saber, Tierra.
Arma predilecta: Maestro Artesano, representada por un martillo de guerra.
Colores eclesiásticos: Azafrán y carmesí.

Iglesia.Gond es un fornido herrero con un poderoso martillo, una forja y un yunque que le permiten trabajar la sustancia de las estrellas. Es venerado por igual entre humanos y gnomos, que lo conocen como Nebelun. Gond da forma a las ideas e inspira a los mortales para que construyan cosas nuevas.
Sólo se preocupa por el acto de la creación, prestando poca atención a las consecuencias de dejar libres sus invenciones en el mundo. Algunos en la iglesia de Mystra se oponen al Hacedor de Prodigios porque antepone la tecnología al Arte, pero la verdad es que Gond ve la magia simplemente como otra herramienta con la que pueden crearse nuevos dispositivos.
La iglesia de Gond es ampliamente aceptada en Faerûn. Sus miembros pueden encontrarse tanto en territorios humanos como en bastiones del mal, fortalezas del bien y comunidades gnomos de las rocas. Aunque su fe se encuentra extendida, es especialmente prominente en Lantán, donde el culto de Gond alcanza su máxima expresión.
En las tierras de Durpar, Estagund y Var el Dorado se le conoce como Zionil, patrón de los inventores, artesanos y creadores. La mayoría de los mercaderes cultivan sólidas relaciones con el clero local del Hacedor de Prodigios, con la esperanza de adquirir y vender sus últimas invenciones con grandes beneficios.
Los seguidores de Gond han generado a veces la ira de los gobernantes de todo Faerûn por introducir la pólvora de humo y las armas de fuego en los reinos. La mayoría ve este tipo de armas como una amenaza a su autoridad, ya que se aproximan al poder de los conjuros de un mago y son utilizables por plebeyos que no están implicados en el mantenimiento de la estructura social.
Sólo los continuos esfuerzos de la iglesia de Gond han mantenido la pólvora de humo bajo control. Irónicamente, la iglesia ha hecho todo lo posible para mantener esta situación libre de las ataduras de la fe en la mayoría de las ciudades. La iglesia toma cualquier medida necesaria para asegurar que esa tecnología permanezca bajo su patente, eliminando rivales mediante sabotaje, diplomacia e influencia financiera.
Los clérigos de Gond rezan para recibir sus conjuros por la mañana, antes del desayuno. Sus rituales diarios son simples: plegarias murmuradas al levantarse y al acostarse, plegarias ocasionales incorporadas a las tareas de vestirse o desvestirse, y una plegaria de acción de gracias más larga durante la comida principal.
Los clérigos ofrecen una plegaria especial de gracias y dedicación de su trabajo antes de comenzar cualquier nueva creación, siempre que no se trate de una simple reparación o mantenimiento. Su única fiesta sagrada es Ippenhensheir, llamada así por Ippen, el Primer Sirviente de Gond. Se celebra durante los doce días que siguen inmediatamente a Verdor.
Durante esta festividad, todo el clero de Gond y sus adoradores más devotos se reúnen en un templo, abadía o lugar sagrado donde haya trabajado algún inventor o artesano famoso. Es un tiempo de fiestas, bebida y jolgorio, durante el cual se muestran inventos y se comparten innovaciones.
Una práctica extraña de la fe requiere que los gondarinos realicen dos copias de cualquier nueva máquina o herramienta descubierta, si es posible. Una copia es ocultada lejos de ojos curiosos de ladrones o vándalos, para exponerla más adelante a los compañeros de la fe, y la otra es destruida o dañada como parte de una sagrada demostración ante Gond. Esta ceremonia refuerza el dominio de Gond sobre la ingeniería tanto constructiva como destructiva.
Algunos clérigos se hacen multiclase como pícaros, pero sólo por cierto interés en abrir cerraduras y otras pequeñas herramientas. Muchos se hacen technoherreros.
Historia.Gond es un dios enigmático. Sirve a Oghma por su sed de conocimientos, pero es tan independiente de su superior que muchos olvidan la relación. Es amistoso con Lazhándêr, Waukin y Tempus por sus invenciones relacionadas con la creatividad, el beneficio y la guerra, respectivamente.
Su único verdadero enemigo es Talos, cuya destrucción sin trabas amenaza no sólo las invenciones de Gond, sino también su dominio sobre los dispositivos de destrucción.
El corazón de la fe de Gond es la muy sagrada Casa de Artesanos de la Inspiración, situada en la ciudad de Illul, en Lantán. Este enorme monasterio amurallado es dirigido por Danactar, Gran Artífice, el más sagrado siervo de Gond, y el clérigo mortal de mayor rango del Hacedor de Prodigios.
Aunque en teoría la autoridad del Gran Artífice se extiende sobre todo Faerûn, en la práctica la iglesia de Gond está organizada de una manera muy laxa en tres ramas principales. En las islas de Lantán y Suj, Danactar dirige de manera suprema todos los temas eclesiásticos y es miembro prominente del Ayorch, el consejo de doce que gobierna Lantán.
La palabra del Gran Artífice también tiene gran autoridad entre los expatriados lantaneses, mercaderes itinerantes cuyas naves de vela latina cruzan los mares del sur de Faerûn. En el resto de la fe de Gond, el Gran Artífice es conocido y nominalmente reconocido, pero pocos prestan gran atención a los edictos de la distante Illul.
Fuera de la jerarquía eclesiástica, la mayoría de los miembros de la iglesia de Gond son miembros de una o más órdenes y sociedades honorarias que reciben el mecenazgo de la fe. Esto incluye la Orden de poderosos picapedreros y talladores, la Sagrada Orden de los Más Hábiles Arquitectos y Constructores de Puentes, los Armeros del Hacedor de Prodigios, la más arcana Orden de Constructores de Mecanismos, Relojeros y Automatistas, la Sociedad de Diseño y Construcción Creativa de Castillos, y los Industriosos Hermanos de la Carpintería, la Ebanistería, la Juguetería y la Construcción de Marionetas.
Dogma.Las acciones cuentan.
Las intenciones son una cosa, pero el resultado es lo más importante.
Hablar es para los demás; los que sirven a Gond actúan.
Construye nuevas cosas que funcionen.
Hazte hábil en la forja o en alguna artesanía, y practica fabricando cosas.
Busca varios modos de unirlas y hacerlas más rápidas, hasta que puedas crear mecanismos apropiados para cualquier situación o espacio.
Cuestiona y desafía lo desconocido con nuevos aparatos.
Las nuevas invenciones deben ser elegantes y útiles.
Practica la experimentación, la innovación en la construcción de herramientas y la implementación de procesos.
Alienta estas virtudes en los demás mediante consejo, ayuda, patronazgo y apoyo diplomático.
Mantén registros de tus esfuerzos, ideas y ejemplos de dispositivos para que otros puedan seguir tu trabajo y mejorar lo que vas dejando atrás.
Alienta a los demás, como granjeros y cazadores, a pensar en nuevas herramientas y procesos que les ayuden en su labor.
Observa, adquiere y almacena en lugar seguro las construcciones de otros, y extiende ese conocimiento entre los consagrados a Gond.
Discute las ideas y propágalas para que todos puedan ver la luz divina que el Hacedor de Prodigios es.